- ¿Quién debe responder a favor de banquetas caminables, amables, seguras, es decir, el espacio público saludable? ¿cuánto cuesta regenerar una banqueta de aproximadamente 264 metros de longitud? ¿cuáles deben ser su características? ¿cómo se debe financiar? ¿cómo se relacionan los usuarios con un espacio público deteriorado? ¿qué implicación existe cuando los usuarios directos son estudiantes? ¿qué responsabilidad tiene su propia escuela? ¿qué propiedades emergentes se enfrenta cuando se investiga e intervine un espacio y una población específica? ¿cuánto tiempo toma un proceso de salud a favor de los peatones?…..¿SE PODRA LOGRAR? estas son algunas de la preguntas que he tratado de responder en cinco años de investigación e intervención en una banqueta que alberga la Secundaria 78 en la Segunda Delegación más poblada del DF, la Gustavo A. Madero.
La Promoción de la Salud (PS) en el espacio público, en este caso: un corredor peatonal, una banqueta, una acera, un lugar «caminable», -identifica relaciones dentro de un contexto integral a través del usuario y su espacio-. En este contexto se logra advertir el efecto de la correspondencia tanto de las autoridades como los usuarios para aproximarse a sus lugares cotidianos de trayecto. Las estrategias empleadas en el marco de la Promoción de la Salud, también surgen como un suceso de reconocimiento de los actores sociales que comparten el territorio para dialogar con la visibilidad de los peatones, así como poner en relieve la respuesta de las muchas autoridades que suponen responder al desarrollo urbano en una ciudad de vanguardia, de equidad y sustentabilidad, a través de diversos instrumentos de gobierno local, central y federal.
Aquí puedes ver la investigación:
http://repositorioinstitucionaluacm.mx/jspui/handle/123456789/1068


